Variedad Castillo
Forma parte de nuestros cultivos y de la identidad del café que trabajamos. Su resultado en taza depende también del ambiente, la cosecha y el procesamiento.
En la finca El Madrigal comienza la historia de Dopsen. Conoce las variedades que cultivamos, el trabajo detrás de la cosecha y los factores que acompañan el desarrollo de cada grano.
Nuestro café tiene su origen en la finca El Madrigal, en el municipio del Socorro, Santander. Allí, a 1.700 metros sobre el nivel del mar, la familia Moreno Torres trabaja cultivos de las variedades Castillo y Colombia.
El vínculo con la finca nos permite conocer la materia prima desde la cosecha y acompañarla durante su transformación. Esa cercanía es parte del valor que queremos compartir con cada cliente.
Forma parte de nuestros cultivos y de la identidad del café que trabajamos. Su resultado en taza depende también del ambiente, la cosecha y el procesamiento.
Comparte con Castillo el origen de nuestros lotes. La selección y el manejo posterior a la recolección acompañan el potencial de esta variedad.
Prestamos atención a las cerezas maduras. Observar el fruto y seleccionar la cosecha permite cuidar la materia prima desde el cafetal.
La experiencia de quienes cultivan y recolectan conecta las decisiones del campo con el café que después ofrecemos en Dopsen.
La agronomía ayuda a comprender cómo interactúan la planta, el suelo y el ambiente. Estos factores son relevantes para interpretar un cultivo y orientar su manejo.
La altitud es una referencia del entorno. La temperatura influye en la velocidad de desarrollo del fruto, pero conocer los metros sobre el nivel del mar no permite deducir por sí solo el sabor ni la calidad de una cosecha.
La disponibilidad de agua interviene en el crecimiento de la planta y del fruto. Importan tanto los períodos secos como los lluviosos y la capacidad del suelo para retener agua y drenar.
El pH, la materia orgánica y la disponibilidad de nutrientes ayudan a describir el suelo. Los análisis permiten orientar decisiones de nutrición; su fertilidad no se demuestra únicamente por su color o apariencia.
La luz participa en la fotosíntesis. La sombra modifica el ambiente del cafetal, pero su manejo debe responder a las condiciones del lugar. Más sombra no significa automáticamente una mayor calidad.
Revisar hojas, ramas y frutos permite identificar señales de plagas o enfermedades. El manejo se orienta según el diagnóstico y las condiciones del cultivo.
Las floraciones pueden producir grupos de frutos de diferentes edades. Observar su evolución ayuda a comprender por qué la selección es importante durante la cosecha.
La calidad reúne varias condiciones. Variedad, ambiente, manejo agronómico y poscosecha actúan en conjunto. Una sola característica no garantiza una taza superior.
En Dopsen Café retiramos flotes y utilizamos mediciones Brix como complemento de la observación de la cosecha. Después, el secado en camas africanas permite manejar el producto sobre superficies elevadas.
Las fotografías se muestran completas. Haz clic o toca una imagen para abrirla por separado.
El entorno donde comienza el trabajo de cultivar, cosechar y seleccionar nuestro café.
La selección manual permite prestar atención a la madurez y al estado de los frutos.
Observar los frutos ayuda a orientar la cosecha. Las mediciones complementan esa observación.
Conocer el lugar de origen permite apreciar el contexto en el que se desarrolla nuestro café.
Las raíces encuentran soporte, agua y nutrientes en el suelo. Su manejo requiere conocer sus condiciones.
Castillo y Colombia forman parte del origen de Dopsen. Cada cosecha continúa su recorrido en el beneficio.
El recorrido por la finca invita a observar la vida y los paisajes que acompañan al cultivo.
La limpieza y el manejo de la materia prima acompañan la transformación posterior a la cosecha.
La distribución del producto y la ventilación influyen en la salida de humedad durante el secado.
Cultivar café requiere dedicación. Nuestra historia también es la de quienes participan en cada etapa.
En Dopsen queremos que el origen se refleje en una experiencia de café que quieras repetir. Lo construimos con una finca identificada, atención a la cosecha y participación en la transformación del grano.
Estas prácticas contribuyen al cuidado del producto. La taza permite conocer el resultado: te invitamos a probar Dopsen y descubrir nuestro origen.
Nuestra finca de origen es El Madrigal, en el municipio del Socorro, Santander, Colombia.
Trabajamos variedades Castillo y Colombia.
La altitud informada es de 1.700 metros sobre el nivel del mar.
La altitud es parte del contexto. La calidad también depende de la variedad, el manejo, la cosecha, el beneficio, la conservación y la tostión.
Son lugares diferentes. La Calle 11 #12-38 corresponde a la tienda de Dopsen en el Socorro. Para información sobre la finca, escríbenos.